Reserva del Río Eo, Oscos y Terras de Burón

Fotografía de la Reserva del Río Eo, Oscos y Terras de Burón

SUPERFICIE Y LOCALIZACIÓN

La reserva de la Biosfera del Río Eo Oscos y Terras de Burón se extiende al territorio de catorce municipios pertenecientes a las Comunidades Autónomas del Principado de Asturias y Galicia, alcanzando una superficie territorial de 158.883 hectáreas, de las que 15.517,60 constituyen espacios especialmente protegidos.

COMUNIDAD AUTÓNOMA DE GALICIA

COMUNIDAD AUTÓNOMA PRINCIPADO DE ASTURIAS

Ribadeo

CASTROPOL
Trabada Vegadeo
A Pontenova San Tirso de Abres
Ribeira de Piquín Taramundi
A Fonsagrada Villanueva de Oscos
Baleira San Martín de Oscos
Negueira de Muñíz Santa Eulalia de Oscos

ZONIFICACIÓN

Zona Núcleo (15.517,60 ha):

Dedicada a la protección a largo plazo de los paisajes, ecosistemas y especies, a la regeneración de masa forestal autóctona, y a la conservación y regeneración de los cursos fluviales como corredores ecológicos. En ella se permiten actividades de investigación, seguimiento o usos tradicionales no lesivos con el medio. Abarca los espacios naturales protegidos ya existentes, Playa de As Catedrais (Monumento Natural, LIC, ZEPVN), playa de Penarronda (Monumento Natural, LIC, ZEPA), Ría del Eo (Humedal Ramsar, ZEPA, LIC y Reserva Natural Parcial) y las cabeceras fluviales de la cuenca del Río Agüeira (LIC).

Zona Tampón (30.405,90 ha):

Es contigua y rodea a la zona núcleo asimilando los posibles impactos derivados de las zonas con mayor actividad económica. En ella se permiten actividades compatibles con los objetivos de conservación. Se sustenta sobre los principales cursos fluviales y aquellas masas forestales naturales y orlas arbustivas de regeneración ligadas al ámbito fluvial.

Zona de Transición (113.455,10 ha):

Incluye las superficies ocupadas por asentamientos humanos y las infraestructuras de mayor entidad. Es la zona con mayor capacidad para absorber los impactos derivados de la actividad económica y donde residen la mayor parte de las actividades productivas. En ella se deben practicar, fomentar y estudiar métodos de desarrollo y formas de explotación sostenible. El área incluida dentro de la Reserva de la Biosfera se vertebra a través de la cuenca fluvial del río Eo, abarcando desde su nacimiento en Fonteo, hasta su desembocadura en el Mar Cantábrico. Junto a esta área se incluyen territorios pertenecientes a las cuencas del Navia, Miño y Porcia, que poseen una gran uniformidad en relación a los componentes de la biodiversidad y los de carácter cultural y patrimonial.

UNIDADES PAISAJÍSTICAS

Dentro de la reserva podemos reconocer al menos cuatro grandes unidades paisajísticas, el litoral (la Rasa), la Ría del Eo, los corredores fluviales y la montaña.

El litoral, la Rasa.

Representa un territorio dominado por ecosistemas marinos y costeros que albergan una gran diversidad de hábitats naturales y especies, muchas de ellas con un especial interés de cara a su conservación por estar incluidas dentro de los catálogos de flora y fauna amenazadas. Entre las que destacan anfibios como la rana de San Antón (Hyla arborea) y la rana común (Rana perezi); reptiles como el lagarto verdinegro (Lacerta schreiberi) y la lagartija serrana (Iberolacerta monticola); aves como el ostrero euroasiático (Haematopus ostralegus), el cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis), andarríos chico (Actitis hypoleucos) y correlimos (Calidris spp.); mamíferos como la nutria paleártica (Lutra lutra) y presencia irregular de cetáceos y focas.

La flora presenta una gran variabilidad en función de su cercanía al mar y el grado de salpicadura; de esta forma se encuentran desde líquenes y plantas vasculares halófilas en zonas de acantilado, pasando por céspedes gramíneos hasta llegar a brezales y vegetación de ribera en zonas más alejadas del litoral.

Esta unidad paisajística está dominada por las formas horizontales propias de las llanuras sedimentarias si bien el contacto entre los ecosistemas marino y continental se realiza mayoritariamente a través de acantilados que llegan a superar los 30 metros de altura adoptando formas de gran belleza en los monumentos naturales de As Catedrais y la playa de Penarronda.
La Ría del Eo, se corresponde al estuario del río Eo desde la localidad de San Tirso de Abres, hasta su desembocadura en el Mar Cantábrico. Desde 1994 está incluido en la lista de Humedales de Importancia Internacional, al amparo del Convenio de Ramsar. El Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Asturias, PORNA, contempla su declaración como Reserva Natural Parcial, tras su declaración con Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) y Zona de Especial protección para Aves (ZEPA).

La ría representa un medio de gran diversidad paisajística y biológica, cuya hidrología se encuentra condicionada por la dinámica mareal. En cuanto a flora cabe destacar la presencia de especies halófilas Zostera nolti y Zostera marina, en la zona más externa dominada por las aguas marinas. Y cañaverales, bosques pantanosos y de ribera y juncales en la zona más interior de la ría. La fauna destacable en la ría de Eo son las aves acuáticas, en su mayor parte migratorias, entre las que predominan anátidas, láridos y limícolas. Aunque también cabe destacar la presencia de peces migratorios, como el salmón (Salmo salar), la lamprea marina (Petromyzon marinus) y el sábalo (Alosa alosa), anfibios y mamíferos, con especial mención a la nutria paleártica (Lutra lutra).

Los corredores fluviales, que incluyen la práctica totalidad de la cuenca del Eo, así como parte de las cuencas del Navia, el Porcia y el Miño. Los tramos iniciales de los corredores discurren por las montañas sin apenas formación boscosa de forma natural. En estas zonas aparecen humedales de montaña (destacables las turberas), brezales secos y afloramiento rocosos. Al descender en el curso del río los cauces se amplían, se encajan y disminuyen de pendiente; las formaciones vegetales asociadas a estos tramos son bosques de ribera formados por alisos (Alnus glutinosa), fresnos (Fraxinus excelsior), sauces (Salix atrocinerea y S. alba) y avellanos (Coryllus avellana).

La fauna más significativa los corredores fluviales engloba a peces migratorios, anfibios y mamíferos, con especial mención a la nutria paleártica y el desmán ibérico (Galemys pyrenaicus); así como moluscos de interés como la madreperla del río (Margaritifera margaritifera). La avifauna presente es diversa, observándose el vistoso martín pescador (Alcedo athis).

La montaña, definida por una suave orografía y predominancia de rocas silíceas, incrementa su cota altimétrica desde el área litoral hacia el interior, donde el techo de la Reserva se localiza en el Pico Busbeirón, a 1286 m de altitud.

Se pueden definir diferentes formaciones boscosas entro del entorno de montaña: hayedos acidófilos atlánticos, bosques mixtos secundarios, bosques aluviales, robledales galaico-portugueses, bosques de castaño, alcornocales y bosques de acebo.

Dentro de la flora reseñable se debe nombrar a Vandenboschia speciosa Woodwardia radicans, Sphagnum pylaesii y Narcissus asturiensis.

La buena estructura que presentan los hábitats del bosque en área de montaña suponen un lugar idóneo para especies como el ciervo volante (Lucanus cervus), el pito negro (Dryocopus martius), el búho real (Bubo bubo) y una población estable de lobo (Canis lupus).

Para más información:
www.oscos-eo.es